
Vaya vaya con Russian Red. Creo que es de ese tipo de artistas que o bien te encantan, o bien les odias. En este caso, el asco es lo más parecido que siento cuando escucho a esta colegiala de imitación.
Hubo un momento en que todo el mundo hablaba de ella, así que me dispuse a escucharla. En tan sólo un minuto de música me dije “¿Esto? ¿Esto es lo que todo el mundo dice que es una maravilla? ¡Pero si parece un bebé vomitando y un gato desafinado atropellado por un autobús lleno de pijas pavas de instituto privado!”
Pues eso es, en definitiva, Russian Red.
¿Que tú dices que cantas? Pues parece que lo haces durante un ataque de epilepsia. ¿Que dices que molas? Eso sólo se lo tragan los que van de modernos de turno.
¿Que dices que tienes estilo? Oh, claro. Para nada recuerdas a un intento de Lolita que se empeña en seguir anclada en la adolescencia a pesar de tener edad para otras cosas.
Además de ir de mujer abandonada. ¡Ya tenemos otra Conchita! ¡Y otra Nena Daconte! ¡Viva!
Va de niña tímida repipi, de mojigata petarda, de anuncio de compresa permanente. Seguro que le preguntan que cómo se definiría y suelta lo de “Soy una chica tímida, alegre y amiga de mis amigos”.
Así que sí, se tiene bien merecido salir en los 40. Junto a Amaia Montero, Efecto Mariposa y El Sueño de Morfeo.
Y ya lo de llevar gafas de pasta sin cristales… me mata. Yo creo que le gusta más posar que cantar.
Ella dice que canta en inglés. Tengo ganas de ponerle una canción a algún nativo, y que me diga si entiende algo.
Según la crítica, la chica es una maravilla y todo eso. Pues lean lo que pasa cuando esta chica se enfrenta al mundo real en este Artículo de El País
En fin, que el que vale vale, y el que no a Russian Red.
Firmado: La pequeña LuciPepi
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