
La noche prometía, pero no tanto.
Nada más entrar a la Sala Opal del Gran Casino de Castellón pude darme cuenta de que no iba a ser un concierto convencional.
Preparada para espectáculos de todo tipo, la sala permitió que la calidad del sonido fuese excelente, añadiendo todavía más perfección al concierto para redondear el show músico-festivo que nos ofrecieron los lesbianos.
El buen ambiente ya se notaba: en las primeras filas estábamos los más jóvenes, preparados con toda clase de globos de colores, pequeñas bengalas, gafas de mil formas, estrellas luminosas y confeti.
Atrás se quedaron los más mayores y/o formales, deseando disfrutar de un buen concierto sin agobios de empujones.
En cualquier caso, no fue así. Yo estaba a escasos centímetros de Santi Balmes, vocalista del grupo, y en ningún momento nadie me empujó o intentó quitarme el sitio, al contrario: todos saltábamos, gritábamos, cantábamos y bailábamos en perfecta armonía “buenrollera” unos con otros. Un buen ejemplo es este vídeo de cuando tocaron Club de Fans de John Boy.
Tengo que reconocer que eché en falta algunas canciones y que otras tantas, para mí, sobraban o eran prescindibles. Sin embargo, supieron qué poner en cada momento, teniendo en cuenta el estado anímico del público.
Otro fallo que encontré fueron los 40 minutos de retraso, qué más que crear expectación acabaron degenerando en una insoportable impaciencia.
Pese a ello, la gente respondió muy positivamente, involucrándose en cada canción como si fuera la última; disfrazándose al mismo tiempo que el grupo; haciendo explotar tubos de confeti en los momentos de más subidón y encendiendo bengalas blancas en las canciones más íntimas.
El grupo por su parte lo dio todo. Al principio Santi Balmes parecía un poco nervioso, e incluso se le resbaló la púa en la primera canción y tuvo que estar tocando durante un buen rato con los dedos. Sin embargo eso pasó pronto y siguió con el concierto, animándose cada vez más y dejando salir el cachondo mental que lleva dentro.
Hay que destacar los momentos “cambio de camiseta” , “gafas extrañas” y “bailes imposibles” del vocalista.
Aunque los demás tampoco de quedaron atrás: Jordi Roig (guitarra) apareció con unas gafas sin cristales (algo que nunca entenderé) y aunque se pasó todo el concierto bastante serio fue el primero en tirarse al público en la última canción; Uri Bonet (batería) fue el más risueño y animado, emocionándose con cada canción dentro de lo que sus posibilidades de batería le ofrecían; Julián Saldarriaga (guitarra) estuvo atento a todo lo que pasaba tanto en el escenario como entre el público, y creo que se divirtió bastante observando nuestro comportamiento.
En último lugar, Joanra Planell (bajo) nos deleitó con su sentido del humor y, además de poner caras y pegarse tiras de colores en los pezones, nos enseñó su pelado culo y bromeó con el “tattoo” improvisado que se hizo, haciendo referencia a “LOL” de una manera bastante curiosa.
El clímax del concierto (además de cuando nos anunciaron la victoria del Barça y sus cinco puntos de ventaja en la Liga con respecto al segundo clasificado) llegó cuando cantaron “Ritmo de la noche” para hacernos reír a todos y cuando, después de eso, pusieron en playback su canción de “Algunas plantas” y se tiraron al público.
Una marabunta de gente corrió hacia ellos, y yo tuve la inmensa suerte de poder besar (casi pasionalmente) a Santi Balmes y decirle lo guapo que me parece, mientras los de nuestro alrededor hacían girar sus botellas de agua para empaparnos a todos.
Sin duda alguna, ha sido uno de los conciertos de mi vida, y me he indignado bastante cuando he visto que casi ningún medio de comunicación de Castellón ha dado publicidad a semejante desborde de magia, colores, buena música y gente divertida.
Espero que cuando LOL visiten Valencia se produzca algo bastante semejante a lo de Castellón. Si no pasa nada, volveré a llevar mi camiseta de Hairspray.Siento no poder dejar ningún vídeo donde se pueda apreciar realmente el momentazo de la última canción, pero he encontrado esta eclosión final por Youtube y creo que puede valer.
Nos vemos en el próximo concierto, hermanos lesbianos.
La Pequeña Luci Liu
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