
No deja de ser curioso para todo aquel que haya vivido y bebido la noche valenciana, el hecho de acudir a un espectáculo de rock en Woody, legendaria discoteca de la zona universitaria que se vio obligada a cerrar sus puertas, como tantos y tantos locales de ocio, por el ZAS que el gobierno de la capital del Turia les infligió en toda la boca hace ya unos cuantos años.
Reconvertida ahora en sala de conciertos gracias al tesón y buen hacer de la gente de PlayProducciones, se postula como una perfecta candidata para llenar el vacío que desde siempre ha existido en Valencia en cuanto a salas intramuros de una capacidad razonable, sumándose a las consabidas Mirror, Matisse o las más reducidas Wah-Wah y Black Note. Hablamos de un recinto con una capacidad para 700 personas, buena acústica y visibilidad sobretodo en la parte más cercana al escenario, y con una política de precios razonables en entradas y consumiciones (3/3,5 euros el tercio de cerveza, en los tiempos que corren, es más que aceptable
Una de las primeras apuestas de los promotores para esta nueva andadura de Woody han sido los remíticos Def Con Dos. Para cualquiera que fuese joven allá por la década de los 90, sobra cualquier presentación de este combo astur-madrileño, auténticos adalides del libre pensamiento y de la lucha contra el borreguismo y la estupidez. Durante casi diez años vivieron grandes momentos más allá incluso del ámbito musical, convirtiéndose en auténticos canalizadores y aglutinadores culturales en ámbitos tan diversos como el cine o la literatura, promoviendo la creación de cortos y fanzines de todo tipo. Con la entrada del nuevo milenio, su época dorada terminó, atrás quedaron los comandos creados a lo largo y ancho de toda la geografía hispana, y el sistema siguió deglutiendo a los individuos.
Sin embargo, nunca han renunciado a escribir letras ácidas que despierten el cerebro dormido. Un buen puñado de ellas, al ritmo de su característica forma de hacer rock, conforman su nuevo disco, un Hipotécate Tú que llevan presentando en directo desde hace casi un año y que supone su segundo trabajo discográfico tras la vuelta a los escenarios de 2004.
En Woody nos encontramos a una banda con sobrada experiencia y en plena forma, liderada por un César Strawberry por el que parece que no pasa el tiempo, arropado por sus habituales compinches, J. Al-Andalus al bajo y Kiki Tornado a la batería Incluso las nuevas incorporaciones de la banda, Marco Masacre y Ken en sustitución de Juanito Sangre y Tejeringo, voz y guitarra respectivamente, parecen haberse integrado sin problemas, cumpliendo con solvencia junto a un experimentado Peón Kurtz, que no cesó en todo el concierto de animar a la gente a enzarzarse en un pit constante.
En cuanto al set-list, varió con respecto al del resto de la gira: decidieron reducir la cantidad de temas nuevos y ofrecernos toda una ristra de clásicos. De entre los primeros, sonaron en parte inicial del concierto “Hipotécate tú” y “Destino Zoquete”, que sonaron aún más directos y contundentes si cabe que en el disco, descargando más adelante “No tengo puntos”, la cinematográfica “No digas nada”, y dejando para el bis la vacilona “Somos Viciosos”. El resto, todo lo que un fan de Def Con Dos espera y desea: desde el inicio arrollador con “Ultramemia”, caldeando un ambiente que ya no decaería durante todo el concierto, hasta otros dos temas principales de banda sonora como son “El dia de la bestia” y “Acción mutante”, pasando por temas de Recargando, su anterior entrega discográfica, como “Mundo chungo” o “Demasiado humano”. La conexión entre banda y público iba en aumento según iban sonando trallazos del calibre de ”Trabajando Para Dios”, ”A.M.V.(Agrupación De Mujeres Violentas)”, ”Muertos Del Rock”, ”El Coche No” o ”Poco Pan”, siguiendo con ”Pánico A Una Muerte Ridícula”, ”Pégale Al Ruido”, ”De Caceria”, ”Alzheimer”, ”Tuno Bueno El Tuno Muerto” y “Armas Pal Pueblo”, viviéndose un momento de auténtica locura colectiva cuando César y Marco Massacre se lanzaron al público para gozar de sendos croad surfings.
Al final, con todo el mundo respondiendo a aquello de “¿Qué dice la gente…?” terminaban casi dos horas de fiesta donde comprobamos con regocijo que Def Con Dos continua azotando a la masa ideologizada, una función que, veinte años después de que irrumpieran en el panorama musical, sigue siendo harto necesaria.
Texto: Bernardo Tomás
Fotos: Pau Chulia
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