
En estos tiempos en los que una oleada de nuevos grupos han olvidado las bases y la esencia del power metal, que lo han transformado en molde, moda y sonidos descafeinados para adolescentes, se agradece descubrir un pequeño reino llamado Gotemburgo, en el cual se sigue viviendo en un periodo clásico y de esplendor musical dentro del género, donde la decadencia,parece, aún tardará en llegar….quizá siglos.
La historia comienza con la triada compuesta por Running Wild, Helloween y Blind Guardian: Lost Horizon, instrumentalmente, toma lo mejor de cada uno y consigue un estilo muy personal, sin dejarse influenciar por la simplificación que sufrió el power metal europeo a finales de los 90 ( con sus excepciones, claro).En cuanto a la parte vocal , el cantante Daniel Heiman, recuerda a Eric Adams por su registro, su forma de recitar y la agresividad y la épica en coros y estribillos, tan característica de Manowar, así como el uso de efectos sonoros. Otra similitud con este grupo es la imagen,( como bien se puede apreciar en la foto ),pues ellos mismos se autodenominan “guerreros cósmicos” y cada uno interpreta su personaje en el escenario.
Esta opera prima rebosa talento y tiene la combinación perfecta para el power metal: estribillos pegadizos, temas bien estructurados, potencia y virtuosismo .Ahora solo queda esperar que pronto llegue algo nuevo de ellos, después de dos discos, miembros desertores y siete años de parón.
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