
Se podría decir que el cuarto disco de Yes, es el disco donde por fin consiguen un sonido y un estilo únicos. Y es que aunque su anterior trabajo, The Yes Album (1971), es bastante bueno y ya se aprecia una madurez creativa, con Fragile llega la grandiosidad y la sinfonía, la belleza y la unión. Además, con la entrada del teclista Rick Wakeman, se completa la alineación más memorable de la banda, que justo después pariría otra obra clave en su discografía ( y en la historia de la música): Close to the Edge (1972)
Estamos hablando de un disco lúcido, fluido y redondo, que se puede descomponer en dos: Los temas conjuntos y los interludios en los que cada miembro se luce con su instrumento. Entre todos ellos podemos encontrar joyitas ricas en cadencias y texturas como Roundabout, un inicio magnifico para un disco, con una base rítmica brutal,o a Jon Anderson marcándose una superposición de voces genial en We Have Heaven ,como a Steve Howe poniéndose flamenco y ejecutando un precioso solo de guitarra española en Mood for a Day. Para acabar, la increíble y frenética Heart of the Sunrise, que hace comprender en donde se inspiran grupos actuales de rock/metal progresivo como The Mars Volta, Transatlantic o Liquid Tension Experiment
Porque la N es flotante y progresiva.
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