
Tras los numerosos desvíos por parte de la policía de Molina de Segura, llegamos a uno de los aparcamientos disuasorios para el Festival B-side. Los alrededores al estadio Sánchez Cánovas estaban plagados de gente de la organización que te guiaba y repartía abanicos con el cartel del concierto y así llegamos al recinto que albergaría las actuaciones. Los primeros en actuar fueron L.A. a los que llegamos tarde, porque las 21:00 horas no son horas de conciertos, y en el B-side los horarios se cumplieron con un rigor suizo.
Tras estos, llegó Love of lesbian, que no era la primera vez que pisaban tierras murcianas en esta prolífica gira. Lo hicieron en Mayo durante el S.O.S. y no sé si será porque van llegando al fin y comienzan a tener el espectáculo saturado, parecían haber perdido algo de frescura, pese a eso, pese a no ser cabeza de cartel (al igual que en la edición anterior no era cabeza de cartel Vetusta Morla), y pese a que en esta edición el público era menos numeroso, durante el concierto se veía la cantidad de seguidores que el grupo ha cosechado, dando lugar a una amplia gama de camisetas que indirectamente les aludían. Me refiero al fenómeno “hágase usted una camiseta con ingenio mencionando a John Boy”.
Lo que está claro es que este verano, Love of lesbian le ha sacado todo el jugo posible a su gira, donde las variaciones están contadas y los riesgos de salirse del álbum no son asumibles, y para no aburrir a los “nuevos” fans, no se atrevieron a complacer a sus “viejos” seguidores con temas muy recordados de “Cuentos chinos para niños del Japón”, y es que en escasa hora y media no se pueden complacer a todos los gustos. Aún así a lo que sí se atrevieron fue a cerrar su espectáculo con humor y su “baile del mongolo”, cosa que en Mayo no hubieron podido hacer debido a fallos en la organización y en los horarios.
Aún no eran las doce cuando el escenario volvió a abrirse, en él apareció un tipo embutido en un mono rojo brillante, apareció aporreando un teclado, hasta que creó una melodía, una melodía que todos reconocimos, empezaban Los Ting Tings (como ellos mismo se llamaron momentos después), Jules de Martino dejó la melodía y pasó a la batería, al tiempo que aperecía en el escenario Katie White, que le acompañaba con movimientos convulsivos. Apareció vestida como su compañero y aún así recordaba más a France de Galle o a Rafaella Carrá que a otras divas rubias del momento. Arrancaron con Great Dj, que había sido el tema de salida del festival, los británicos continuaron con sus temas haciendo pausas para presentarse a su público con discursito leído en un “español de mierdo” y al grito de MUR-CIO-NOS animaban a los asistentes.
El dúo llenaba el escenario gracias a los movimientos frescos y desinhibidos de Katie y del resto de la coreografía se encargaba el quinteto de metal que les acompañó en algunos temas con pancartas de WALK DANCE, en el tema we walk.
Resumiendo, The ting tings fueron a mi parecer la gran sorpresa del festival y consiguieron animaron al público con su música y hasta se atrevieron con divertidos gags musicales como el tema Ghostbusters antes de su traca final: la esperada That`s not my name.
Aún le quedaban algunos cartuchos al festival, pues del cierre se encargaban We are Standard, grupo que como Love of Lesbian, ya visitó murcia en el S.O.S. Si Love of Lesbian ya conoce milimétricamente su actuación, We are Standard la podría hacer con los ojos cerrados. Pese a repetir gags, bromas y hasta las presentaciones, We are Standard bordaron el festival como se merecía. Yo, este año como el pasado, espero volver al que viene.
E. T. P.
(Fotos extraídas de http://indienauta.com)
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