
La gente amontonada en la puerta, entrada en mano, impacientes, un frío siberiano de los que hacen raya en la época. Los últimos rezagados comprando sus pases. Abram calienta el ambiente, empiezan a verse brazos en alto. A las 23:45 llega el momento más esperado de la noche, hace aparición Nach anunciando en su camiseta que vuelva 1988. La sala casi se viene abajo con un bombo tan potente y comienza el repaso a su nuevo disco Mejor que el
silencio. Ojo con Dj Joaking que coreografía todas las letras desde detrás de los platos.Una hora de concierto y no ha dejado títere con cabeza: EEUU, foros, racismo, religión, etc.
Se van alternando los nuevos temas con los clásicos como El camino del guerrero o Mi país. El primer a capella el de Abram, poco después el de ZPU y hacia el final el protagonista de la noche se lanza él solo y el micro. Solo de scratches de Dj Joaking, increíble mezcla de cine y vinilos. Un rapero que no conoce el egotrip, al que no le falta la humildad, agradecido y siempre recordando sus comienzos; un hombre que cuando tiene que rapear Ser o no ser lo
hace bajando del escenario y rodeándose de gente.
Y de repente la sorpresa de la noche, resulta que nuestro dj además de scratchear también rapea… Y canta ópera… Y hace beatbox… ¡Y baila break! Nos hace testigos a todos de ello en uno de los momentos de más euforia de todo el show. Para finalizar este chute humildad, malabarismos vocales y sorpresas el público enloquece al sonar los primeros samples de Efectos vocales; primero con la A, luego con la O y finalmente con la E. Gran broche final para casi dos horas de concierto con el público coreando en todas las canciones y unos artistas entregados a sus fans que sudaron, y mucho, las camisetas.
Texto: Álex Renau
Fotos: Ana Linares
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