
Hay quien dice que el rock no es para viejos, pero el pasado 27 de enero en la sala Mirror de Valencia, tuvimos a un joven adolescente, alocado y algo borracho (que esto es rock and roll nene), de voz quebrada y profunda poesía, atrapado en el cuerpo de un sesentón con aires de hechicero medieval. Éstos son Los Suaves y aquí no hay tiempo para tonterías.
A las 22:00 horas en punto empezaron a tocar casi sin pausa durante dos horas, dando un repaso completo a sus grandes éxitos como Palabras para Julia, San Francisco Express y por supuesto, Dolores se llamaba Lola. Sin olvidar un somero repaso a su último álbum Adiós- Adiós.
Cereijo demostró que se encuentra en plena forma y no paró a lo largo de toda la actuación, por otro lado Yosi estuvo en su línea, como un chiquillo alocado que abre un juguete por navidad, pero lo da todo, hasta que la voz no le llega. Luego, cuando ya no le llega lo vuelve a dar todo nuevamente; repito, esto es rock.
A lo largo de toda la actuación el público estuvo entregado, cómo no, y Yosi, en alarde de la estrella del rock que es, se lanzó al público (no se dejó caer, saltó a por ellos). Cereijo sigue tocando, absolutamente estoico y profesionalmente, esto lo demostró a lo largo de toda la actuación, y Charly se ríe, son ya muchos años.
Entre las canciones que pude apreciar que tocaron: Preparado para el rock and roll, San Francisco Express, Palabras para Julia, Pobre Lisa, Chow chow, Y te perdí, Si pudiera, Malas noticias, Sabes, Phil alain murió, Maldita sea mi suerte, Pardao, Llegando al fin de la noche, Dulce castigo, Dolores, Mi casa es el rock, Pobre jugador…
Una vez finalizado el concierto tras dos horas, pudimos apreciar que la gente estaba feliz, se notaba que Los Suaves habían estado aquí: ¡Los gatos han maullado sus tristes baladas pero a toda leche, como se espera de ellos!
Redacción: Luis Castillejo
Fotografía: Reaktiu. Agradecemos a la web Maneras de Vivir la cesión de sus fotografías.
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