
Hasta Landete, Cuenca, se fue La N flotante para asisitr a la cuarta edición del Landeterock, celebrado el 11 de agosto, donde disfrutamos de un resumen de lo que ofrece el rock valenciano actualmente. Y digo esto por que el cartel del festival lo componían cuatro bandas valencianas: Varea y la banda, Desera, La Raíz y Los de Marras (por orden de aparición). Aunque esto no hubiese sido así si en el último momento no se hubiese caido del cartel la única representación conquense del festival, el grupo Trance, por motivos personales.
El Landeterock es un festival de una noche que lleva cuatro años dando la oportunidad a bandas jovenes de darse a conocer, o en su caso a consolidarse, junto a bandas ya reconocidas a nivel estatal como Benito Kamelas, Manolo Kabezabolo o Transfer, en anteriores ediciones. Pero lo importante de este festival es que fue creado y llevado por un grupo de personas jóvenes de Landete, como tú y yo, que con su empeño, ilusión, sus pocos medios y miedos, sus ganas de pasárselo bien y de darle un poco de vidilla al pueblo han conseguido crear un festival único que ha conseguido arrancarnos a los valencianos de las cómodas playas de la costa y adentrarnos al interior de España en pleno agosto, para disfrutar así del festival, de las vistas y de la gente de Landete, aumentando así su aforo año tras año.
El festival dispuso de un camping a 5 metros del recinto totalmente gratuito, autobuses desde Valencia y Cuenca para asistir al evento y unos precios en la barra realmente económicos. De esta manera, fue llegar al festival y comenzar a ver caras conocidas para los que solemos seguir a estos grupos. Vamos que estábamos como en casa. 
La fiesta comenzó con Varea y la banda. Gran concierto que animó a las fieras que estabamos ahí presentes. Se notaba que era un concierto especial para ellos ya que se presentaron versiones nuevas de las canciones que componen sus dos discos publicados y, además, hubo dos invitados especiales en el escenario, uno de ellos Victor “Vicky” García, ex bajista del grupo, que cantó cual rockstar (casi se lanza al público) la canción que lleva su nombre. Varea se atrevió a rapear y cabe destacar la enorme labor de Victor Casquero a la guitarra, a veces melódica a veces rabiosa y juguetona. Las canciones mas coreadas fueron Marta, Madre y Mariposas. El único pero fue lo baja que estaba la voz comparada con la música, imprescindible para este tipo de grupos.
A continuación aparecieron Desera, demostrando su compromiso con el festival, ya que ya participaron en anteriores ediciones, además de en el concierto de presentación de esta edición junto a 2ª Ronda (flamantes segundos campeones del concurso de maquetas de La N Flotante), Stoke (en los que milita el que esto escribe) y otro conocido de la web, Eduardo Gea. Desera aparecieron con un repertorio más duro y conciso que en la presentación. Demostraron tablas y buen hacer, la gente los siguió y cantó sus canciones, pero se les veía algo cansados y poco comunicativos. Pasaron por el festival como un ciclón, llegaron, tocaron, demostraron lo que saben hacer, sobretodo Warrior, y se marcharon. Aun así tuvieron tiempo de regalarnos su último disco desde el escenario. ¡Madre mía, cómo se encuentra las industria musical para que un grupo tenga que hacer eso!
El siguiente grupo en aparecer en escena fueron sin duda los reyes de la noche, reventaron la sala y no dejaron a nadie sin moverse. Ellos son La Raíz. Un grupo multicultural, multisónico, multivocal y un gran número de multis más. El grupo sonó compacto y unido, aunque pueda parecer difícil ya que nos encontramos con 11 tíos encima del escenario, con momentos estelares para cada uno de los miembros, todo muy bien rapartido, tanto en repertorio como en espectáculo, porque ver a toda esta gente encima del escenario es un espectáculo. El concierto se nos hizo corto pero el mensaje nos llegó, por que esto, el mensaje, es también algo muy importante en su música. Es un mensaje que te puede llegar con las letras y su puesta en escena, pero también con las líneas trenzadas de la guitarra de Jim Zanza, la saltarina sección rítmica o los scratchs de Dj Jano. En definitiva, la mezcla perfecta de rock, rap, metales y fiesta de todo tipo.
Y cerrando la noche se suben al escenario Los de Marras para hacer lo que más le gusta hacer: divertir a la peña con su rock directo y rabioso tan español. Tocaron muchos temas de sus primeros trabajos, lo que la gente disfrutó bastante. Para muchos fue como volver a la adolescencia. Destacaría el trabajo vocal de Manu Beltrán perfectamente ensamblada con la de Agustín, que estuvo igual de rebelde y eufórico que siempre, y la precisión y maestría de Pau Domenech a la batería. El público ya venía caliente de La Raíz y con Los de Marras ya fue el remate. Hay gente que pediría más grupos para el festival, pero con este final de festival ya nos ibamos todos servidos y agotados. Aun así, para los más valientes la música sigiuió en el recinto y la barra de bebidas abierta hasta bien entrada la mañana.
Para terminar, volver a reconocer la enorme labor y trabajo de toda la gente involucrada en el festival, fue un todos a una, todo el mundo colaboró para hacer el mejor festival posible y nosotros que lo disfrutamos.
Por Airon Álex B.
Comenta o muere